domingo 28 de enero de 2007

Who needs a heart

La tarde comenzó en una cafetería de Chueca, C y yo nos contábamos las batallitas de nuestra vida inmersos en un rincón a pesar de la televisión y el bullicio de la gente, acumulada por ser domingo y no haber suficientes locales abiertos. El se tomaba un consistente chocolate con nata desbordada y desbordante ante mi mirada envidiosa y yo un té verde antioxidante que reciclaba una y otra vez porque me parecía muy claro, no era realmente verde sino de tonos amarillentos. La verdad es que me ha dado por hacer una hora diaria de yoga y evito ponerme fondona de bollo en bollo, aunque a la hora de cenar se me rompió la dinámica como veréis, para no variar, que diría Estopa.
Fue una tarde muy divertida, dejaré unas cosas en el tintero, tengo mi amor propio al fin y al cabo.
C quiso enseñarme el llamado faro de Moncloa, anduvimos lo nuestro porque en Madrid “aquí al lado” significa dar la vuelta a cuatro manzanas, añadirle un par o dos pares de avenidas, cinco bocacalles y tres plazas. En Mallorca “aquí al lado” significa que ya estamos en ello, oye. Bueno, al fin llegamos y nos quedamos mirando desde abajo hacia el faro porque estaba cerrado. Resignados pues, nos volvimos parque traviesa cantando a pleno pulmón, desde “I can’t live if living is without you” hasta “Titanic” “Love can touch just one time and last for a lifetime...”, y no sigo porque tengo mi amor propio…Bueno, añadiré una más, “What’s love got to do with it”, incidiendo en “Who needs a heart when a heart can be broken”…
Ya descagados de nuestros apegos freudianos recogimos a mi hija y aunque teníamos intención de llevarla a una pizzería, por ser domingo, una vez más, acabamos en el Mc Donald’s. Es un Mc Donald’s diminuto que cumple a duras penas los requisitos como franquicia. En un momento de la cena obligadamente me vino a la memoria un artículo que escribió una amiga mía en un diario sobre las maneras indignas de morir, una era tan frecuente como estúpida, morir por la caída de un coco en la cabeza. Caes fulminado por un simple coco que se descuelga en el momento más inoportuno, ante la mirada absorta de tus acompañantes. No obstante, en ese local descubrimos una manera de morir más indigna si cabe. Al acabarse la hamburguesa, C se inclinó empachado hacia atrás con tanta fuerza que se dio un fuerte cabezazo contra la M de Mac Donald’s que tenía colgada detrás de él. Imaginamos los titulares “joven muere desnucado con una M amarillo fluorescente, ante la mirada del amable payaso Ronald Mc Donald de sonrisa levemente irónica”. Casi tan duro como morir intoxicado por la hamburguesa Mc nífica.
Nos despedimos de la M cuasidescolgada y del payaso por no hablar de las mechas de colores para el pelo que le habían regalado a mi hija con el japy mil, que parecía camarón de la isla pero en rosa. Al salir nos dimos cuenta de que Rambo realmente no había estado en el infierno.

7 comentarios:

Susaina dijo...

Recovecos y vericuetos??????????

Pero tia...

Por cierto: bien hace en no acabar de contarlo todo, porque la historia lleva tintas de ser un pequeño drama matrimonial. Te aviso que no perdono.

Allenjandra dijo...

Averigua por qué es conocido el barrio de Chueca en Madrid.

Allenjandra dijo...

Pareces la madre de caperucita deja ya de echarme broncas...

Allenjandra dijo...

He intentado ampliar lo de los comentarios pero a lo mejor me tengo que crear una cuenta nueva de emilio con el viejo no me deja, tampoco me acepta la contraseña... qué rollo.

Eugenio dijo...

Everybody's talking at me
I don't hear a word they're saying
Only the echoes of my mind

People stopping staring
I can't see their faces
Only the shadows of their eyes

I'm going where the sun keeps shining
Thru' the pouring rain
Going where the weather suits my clothes
Banking off of the North East wind
Sailing on a summer breeze
And skipping over the ocean like a stone


Esa es la canción que C y tu teneis que ir a cantar a un Karaoke la próxima vez que os veais. No sé como puedes soportar el peso de tu deuda con Madrid. Tanto tiempo viviendo en esta ciudad y se lo pagas así. Pero yo podría tenderte una mano. Como dijo la bruja pulpo Úrsula en La Sirenita: " No se puede recibir sin dar nada a combio , no crees Ariel" Te ofrezco mis servicios como midnight cowboy en pos de un desmelene capitalino simpre y cuando aceptes y consideres mi primera puja en serio: 100 €. Sé que Albarracín " o una copia escaneada) lucirá en la pared de mi mansión antes o después.
Lo de la canción de antes lo decía porque cuando te da por pensar en Porto Pi me echo a temblar. En todo caso te diré que estás más guapa que cuando te conocí. Veo un brillo especial en tu mirada. Mi próxima objetivo es deducir en que estado estás la próxima vez que te vea, para saber que canción te pega.

Allenjandra dijo...

I'm going where the sun keeps shining...

Tengo Madrid a mis pies y voy a conquistarlo...
Gracias por tu incondicional apoyo logístico. :-D

Allenjandra dijo...

El Albarracín se lo he vendido a Christie's, lo siento...